jueves, 9 de julio de 2009

Curiosidades made in Japan

Queridos todos,

Dado que en los últimos días nuestra casi única misión ha sido la visita de templos aprovechamos la entrada de hoy para comentar ciertos aspectos que nos parecen curiosos de las costumbres y demás detalles que hemos observado desde que llegamos a tierras japonesas. Esta decisión viene amparada por la certeza de saber: (a) que en el fondo, en algunos casos el solo empleo del término "templo" hace florecer frustraciones de la niñez; (b) que lo que queréis es carnaza, nada de fotitos de peña sonriendo alrededor de monumentos.

Consecuetemente nos encontramos ante una entrada que no es más que una lluvia de ideas sobre lo que más nos ha llamado la atención desde que estamos aquí:

1) Braille: En Japón, país muy preocupado por sus disminuidos y gente mayor, todo, absolutamente todo, cartas de restaurantes, botones de ascensores, de semáforos, carteles de la calle... está en braille, hasta las aceras.

En efecto, la acera está en braille para los ciegos. Bueno, más técnicamente hablando se trata de un formato "Alicia en el País de las Maravillas" donde existe una fila de baldosas amarillas (que te llevan a Oz o quizás de vuelta a casa). Las baldosas para caminar (pa alante) van dispuestas con unas pequeñas marcas longitudinales. Cuando se llega a un cruce, la parada de metro o de autobús, o cruza otro camino de baldosas, éstas cambian al formato puntos para que el sujeto sepa que llega a un "punto de interés".

2) Las bicletas: Quizás el 35 - 40% de la gente que te cruces por la calle vaya en bicicleta y además por la acera. En Tokio, por ejemplo, la acera está, supuestamente dividida en dos. Una parte para peatones y otra para ciclistas, aunque ciertamente esto no se respeta para nada... Es curioso, en ocasiones ver las acumulaciones de bibicletas en la puerta de ciertos sitios, tiendas, salas de recreativos, etc.

En lo referente a los modelos de bicicletas lo cierto es que son todas muy parecidas (hoy hemos visto una BH de las de toda la vida). No tienen marchas, por lo que los pobrecitos en ocasiones van moviendo unos desarrollos de lo más incómodos; por lo general llevan el sillín hasta abajo del todo, por lo que se estarán jodiendo las rodillas de forma contínua.

3) Uso de móviles: Este tema, sencillamente, acojona. En el metro, por ejemplo, puedes encontrarte una fila entera de sillones en la que todo, absolutamente todo el mundo está "jugando" con el móvil, y se pueden tirar así hasta más de 15 minutos, sin levantar la cabeza. Generalmente todos los móviles son plegables, muy largos (quizás porque para escribir de arriba hacia abajo necesitan más espacio), de colores muy vivos y cuando los abren les sobran centímetros hasta la boca. Las revoluciones de marcación con el dedo gordo doblarían a cualquiera de las personas que estéis pensando que escribe rápido los mensajes. Es simplmente una absoluta dependencia del móvil.

4) Las japonesas: la media es alta, muy alta. Aunque de estatura no tanto. Un 20% de las mujeres jóvenes visten unas minifaldas que dejarian de mojigatas a las minifaldas españolas. La que no lleva uno de estos modelos de cinturón acostumbra a lucir mini-pantalones y en algunos casos se suelen ver pantalones vaqueros que de ajustados podría pensarse que los llevan pintados. Como calzado suelen llevar unos taconazos imposibles, con objeto de solucionar el problema de altura, que les son perfectamente válidos para hacer turismo, hacer la compra o incluso montar en bici. Las partes de arriba del atuendo femenino nipón no merece la pena mencionarlas, ya que suelen ser bastante correctas y castas, lo que las situa como conocedoras de sus virtudes y defectos. También cabe destacar el generalizado mal envejecer del que hacen gala, ya que cualquier española por encima de los "veintidiez" años supera con creces a la mujer nipona y es que, que nadie se lleve a engaños, como la mujer española no la hay en todo el mundo. Por cierto, la imagen que cualquiera pueda tener de los uniformes colegiales japoneses por todos conocida gracias a series como: Juana y Sergio, Sailor Moon o Chicho Terremoto. Es tan corta como cierta.

5) Mimetismo japones-español: A estas alturas del viaje ya hemos conseguido movernos de forma camaleónica entre las masas japonesas. Saludamos a la voz de "Konichiwa" con su reverencia correspondiente, entregamos los billetes y pasaportes con ambas manos a la vez que reverenciamos, pedimos la priva en perfecto japones ("Sumimasen, ni beeru o kudasai") a la vez que reverenciamos, damos las gracias por todo a la vez que reverenciamos, lo que supone un gran trabajo para nuestros riñones.

En proximas entregas sobre costumbres os iremos poniendo al día de nuestros avances.

Álvaro y Javi

1 comentario:

  1. Seguro que el apartado 4º le interesa mucho a TITO y es de lo único que no pones fotos... si es que. Un abrazo fuerte cuídate.

    Lionell Hurt

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