sábado, 4 de julio de 2009

Tsukiji y alrededores


El primer día llegó el primer madrugón y es que para ver como descargan y venden el pescado en la lonja de Tokio hay que estar a primera hora. Así que nos preparamos para llegar a las 7 de la mañana a Tsukiji (la Lonja de Tokio). Lo que más impresiona cuando se llega allí, tras pasar por un par de callejuelas auténticamente atestadas de barras de suchi y otras tiendas de productos de alimentación, es la gran actividad que hay allí. De hecho hay que tener cuidado para no ser atropellado por japoneses subidos en una especie de carricoches despachando pescado, furgonetas de todos los tamaños y gente andando a toda velocidad.



Una vez dentro y en la zona del mercado es sorprendente el tamaño y la actividad que se desprende de allí. Centenares de japoneses con sus cestas de mimbre se mueven de n lado para otro comprando pescado, otros lo cortan, otros limpian con la manguera, los carricoches y otros japos en motocicleta te pasan por encima, un poco de estrés pero muy entretendio. Metros y metros y metros cuadrados de puestecillos donde la gente vende todo lo que uno se puede imaginar del mar y en unos tamaños increibles: atunes, bonitos, anguilas, peces globo (fugu), langostinos, vieiras...





Tras salir de la lonja, allá por las 9 de la mañana, decidimos tomar el desayuno en una barra de sushi cercana a la lonja. En lo referente a la comida hemos llegado a la conclusión de que los restaurantes se dividen en función del tipo de menú: a) Menú con foto y en inglés (esperanzadoramente cómodo); b) menú con foto (suficientemente cómodo); y c) Menú sin foto y no inglés (ni lo intentes...)
La barra de sushi del desayuno era una de las que tiene foto, por la que fue sencillo encargar uno de los menús variados de sushi, sashimis y makis. El único probelama del desayuno es que Álvaro, con sus ganas de experimentar todo tipo de sabores decidió llevarse a la boca los pedazos de salmón que había dentro de la sopa miso que acompañaba al menú, pese a que su compañero de viaje comentaba que en ocasiones no era necesario comérselo todo. Pese a ello Álvaro decidió llevarse el pedazo de salmón que resultaron ser todas las raspas de la criatura, muy útiles para el caldo pero desagradables al paladar. Álvaro, que tiene muchas tablas fingió una inexistente llamada al móvil para abandonar la barra y exputar disimuladamente en su mano izquierda el rasposo contenido y arrojarlo a una esquina.



Tras el desayuno hicimos una visita a un parquecillo cercano a la lonja en cuyos mapas aparecían numerosas menciones a zonas florales. De las fotos se desprende que de lo que es flores, como diría Eugenio, entre una o ninguna... Por lo demás tenía gracia el sitio.



Después dimos una vuelta por el barrio de Ginza (Barrio comercial lleno de tiendas de las marcas que a todo el mundo le vienen a la cabeza y que como os podéis imaginar los que nos conoceis bien, no consiguió impresionarnos para nada, es una pena...).

Finalmente nos dirigimos a los Jardines Imperiales con la intención de entrar a ver algo del Palacio Imperial (la zona accesible al público) pero al parecer el Emperador debía estar bastante ocupado y ninguna de las puertas de acceso al mismo estaba abierta, por lo que tuvimos que dar por concluida esa parte de la visita y quizás aplazarla para nuestra vuelta a tokio en un par de semanas.

De momento devolvenos la conexión y ya os iremos contando más novedades.

Por cierto, que sepáis que hemos tomado ejemplo del escándalo sucedido durante la Super Bowl americana con la inhóspita aparición del seno de Jannette Jackson por lo que emitimos con un día de retraso. De esta forma la censura puede filtrar el contenido de las fotos para comprobar que a nadie se le sale un pecho o lo que por turno corresponda.

besos y abrazos,

Javi y Álvaro

5 comentarios:

  1. Moli, como te dije, esos jodidos ojos rasgados comen cosas que harían vomitar a una cabra. Espero que, además de las drogas pa sobar en el avión, hayais llevado un cargamento de Almax...
    Un abrazo para ambos.

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  2. Nos han encantado las fotos de la lonja, a mi especialmente la de las anguilas flotando en el cubo, menos mal que no me levante lo suficientemente temprano y no llegamos a verlo!!! Si me llega a pasar lo de Cuca con las raspas, hubiera vomitado alli mismo sin ningun pudor, estos japos se lo comen todo...
    Cuidaros y disfrutadlo!!!
    se os quiere..
    La Nana

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  3. Genial relato de los acontecimientos chavales, es una delicia, jejeje. Seguiremos pendientes de las evoluciones japonesas!!

    Un abrazo cerdúpedas!!

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  4. Hablando de carne, que tal las carnes japonesas...??!!

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  5. uuuuuuufff mira q me gusta el sushi pero creo q se me han quitado las ganas para muchos años! Besitos y pasadlo bien!
    Eleni

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